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Historia de MEGATLON
Las instituciones deportivas se crean en Argentina a partir de iniciativas desinteresadas de grupos sociales, constituyéndose inicialmente en asociaciones sin fines de lucro hacia finales del siglo diecinueve y principios del siglo veinte.
Ya sea avaladas por otras instituciones (la iglesia, el ejército, municipios, etc.) o como resultado autogestivo de empleados de empresas (ferrocarriles) o comunidades de inmigrantes (españoles, italianos, armenios, árabes, judíos, etc.) las instituciones deportivas logran a principios del siglo veinte constituirse en espacios de recreación y formación de una enorme franja social y comienzan a adquirir un perfil propio.
Es por ello que en la década del 70 y principios de los ochenta, los clubes cumplían un rol de fuerte presencia social. Eran épocas en las que las familias completas asistían y practicaban actividades deportivas, y que un club tuviese más de 30.000 socios era habitual. Sin embargo, muchos clubes dejaron de ver cuál era la expectativa de la gente, qué era lo que ellos realmente buscaban. Otros, se centraron principalmente en el fútbol profesional.
En la década de los 80, se producen distintas crisis económicas y sociales, que van delineando un perfil distinto de país. La hiperinflación (el alto aumento mensual de los precios relativos) hizo el resto: los clubes perdieron presencia, aparecieron los gimnasios como centros especializados y selectivos.
Es la década de los grandes y pequeños gimnasios que, con servicios especializados, equipamiento moderno, atención más personalizada logran captar el interés de la gente joven. Sin embargo, las cuotas de ingreso son altas, y no tienen propuestas claras para los grupos familiares. Una amplia cantidad de personas quedaron sin lugar, en un momento en que se empezaba a revalorar el cuidado del cuerpo y de la salud.
A principios de los noventa, comienza una etapa de estabilidad económica, con fuertes ingresos de inversiones extranjeras y un contacto más fluido con el exterior. La velocidad de las comunicaciones, los canales de televisión extranjeros captados en cualquier televisión adherido a un sistema de cable, la aparición de Internet hacen que las personas reciban rápidamente los avances de la tecnología y los estilos de vida de otros países. La globalización es un hecho.
En este contexto, nuestra empresa empieza a actuar en el mercado de servicio deportivo, con una visión que logra plasmarse en una metodología de trabajo exitosa. Con ello captamos la demanda insatisfecha de un amplio segmento:
· clubes reciclados a nuevo, respondiendo a standares internacionales de calidad
· recursos humanos y gestión profesionalizada
· preocupación por programas abarcativos
· sistemas innovadores de asociación
Es durante la década de los noventa que creamos la mayoría de los centros que hoy integran la Red.
Logramos imponer el concepto de acceder con un solo carnet y una única cuota social a todos los centros.
Logramos imponer el concepto de suscripción anual a los servicios deportivos.
La respuesta de la gente no se hizo esperar. A diciembre del 2000 contábamos con 25000 personas adheridas a este sistema. A fines de los noventa, y de cara al 2000, en julio de 1999, modificamos aspectos de marca y de lay out de los clubes para dar más solidez y presentar la Primera Red de Clubes de Argentina, como una forma de superar las expectativas de la gente, introduciendo una nueva categoría de producto en lo que, hasta entonces, era el ámbito del servicio deportivo en la Argentina.
Basada íntegramente en capitales nacionales, y con la reinversión constante de utilidades, en Megatlón logramos la creación de por lo menos un centro nuevo por año, lo cual, en términos de la recesión que se vivió en el país desde 1998 y la crisis política, social y financiera del 2001, es un dato que evidencia nuestra vocación de crecimiento y el reconocimiento social que obtuvimos con este emprendimiento.
Filosofía o fundamento organizacional
Se entiende por filosofía organizacional aquel corpus orgánico de ideas que constituyen el saber de una organización. Generalmente, este saber se presenta como algo cerrado y terminado. Es por ello que preferimos hablar de fundamento organizacional, es decir, aquel conjunto de saberes, creencias y valores que entendemos se encuentran en la base de nuestra organización, y que lejos de ser algo cerrado y concluido, es por un lado los que nos da nuestra especial identidad como empresa y también lo que nos permite desarrollarnos y crecer.
Los fundamentos organizacionales son:
- creatividad e innovación: entendemos por ello a la capacidad de pensar, planificar y concretar la creación de nuevos servicios / productos, ya sea que ellos sean adaptaciones o creaciones originales. Esta capacidad se extiende a procesos internos, formas de comunicación, etc.
- Liderazgo: entendemos por liderazgo a la capacidad de motivar al todo o una parte de la organización de forma tal de que los integrantes de este conjunto pretenda, por sí mismo, dar lo mejor de sí a favor del conjunto.
- Prestigio: entendemos por prestigio el cuidado constante de la imagen, la marca y la presencia NO COMO UN REFLEJO ENGAÑOSO de la realidad, sino como la representación externa de los valores internos de la organización. No tan solo hay que serlo, sino también parecerlo.
